31.7.16

Diferencia entre un optimista y un pesimista. Y no es la información

Dicen que la diferencia entre un optimista y un pesimista o negativista es su grado de información. Y no es cierto. Es su grado de responsabilidad consigo mismo y sus ganas de actuar. Todo es relativo: para nosotros pero también para todos los demás. Nada es malo del todo, pero tampoco hay nada bueno para siempre. Cada situación tiene múltiples lecturas, y son esas lecturas las que nos convierten en optimistas o pesimistas. Si aprendemos a mirar desde el positivismo, sabremos trabajar para convertir cada elemento que no nos guste, en algo positivo y por ello seremos más optimistas. De lo negativo se aprende, de lo positivo hay riesgo de estancarnos y quedarnos conformes.

30.7.16

Lo natural es tener una historia propia y estar orgulloso de ella

Es otro cartel con frases publicitarias que nos sirven perfectamente para ver que la publicidad busca entre la realidad del cada día, para plasmarnos positivismo y calidad de vida. No es que la publicidad se haya vuelto buena, es que la vida lenta y en positivo impregna cada vez más las decisiones.

Lo natural, lo que nos sale desde dentro, es auténtico y cada vez más original otra vez, hasta que sea lo más común. Necesitamos volver a lo natural, cuando nos están afectando tanto esos crecimientos artificiales de vida estresante pero poco útil.

Lo natural es tener una historia propia, vivir dentro de ella y estar orgulloso de ser tuya, de haberla protagonizado y seguir edificándola con quien elijas para acompañarte.

Lo natural es hacer aquello que te gusta, y sobre todo no hacer nunca lo que te disgusta. Y hacerlo con amor hacia los demás pero también con una dosis de amor hacia ti.

Fórmula infalible para ser más felices

Este cartel es de una conocida cadena de comida rápida. Pero el texto lo traigo aquí, hasta un blog de autoayuda, pues son palabras que nos sirven perfectamente para explicar una cierta dosis de felicidad sencilla.

Nuestra forma de vivir, en los países del Mediterráneo, son muy correctas y garantiza una dosis de felicidad superior a otros países. No es sólo el sol, es también nuestra alimentación y nuestras maneras de encarar los problemas de la vida, que siempre existen.

 Nos alimentamos con productos de proximidad, de la tierra, naturales.
 Sabemos emplear el amor para repartirlo, para recibir y dar a las personas que están con nosotros.
 Disfrutamos de una vida sin prisa, con un poco menos de estrés del que nos obliga la vida, saboreando nuestros pasos.
 Tenemos buena relación con la gente, con los amigos, y sabemos reunirnos con ellos para ayudarnos.

No es tan difícil la receta que parece secreta, esa fórmula infalible para intentar ser un poco más felices. Intentarlo ya es un éxito, pues supone el primer paso.

26.7.16

Emprender un negocio es más fácil y barato de lo que imaginamos

Esta imagen es el icono que os presento hoy —y muy en serio lo digo— sobre lo que es un sencillo negocio familiar que empieza. Puede parecer un chiste y no lo pretendo, quiero que sea un ejemplo de trabajo inicial de emprender e independizarse económicamente, de actuar ante la vida antes de quedarse quejándose sobre la inacción de cada uno. Emprender es complicado, siempre, y una forma de intentarlo, la mejor que conozco, es comenzando a emprender desde abajo. Iniciar practicando, para aprender. No quedarse quieto. Unirse a los que te pueden ayudar en tu empresa.

En España es poco normal esta imagen de emprender en la calle. Y cuando se da, es casi siempre con una mesa petitoria al lado para que sea la voluntad y no un precio, la recompensa por el trabajo. En eso tenemos que mejorar y mucho. En Europa o en otros continentes, el emprendimiento en pequeño existe en un número muy elevado. En América, África o Asia, pero también en Europa, es muy habitual que alguien con inquietudes monte pequeños locales, vehículos comerciales o de servicios, con los que prestar, comenzar a prestar servicios a la comunidad. ¿Qué falla aquí? ¿Tal vez exceso de rigidez? ¿deseos de que no haya competencia a los medianos y grandes inversores?

Desde el clásico que vende bocadillos o salchichas, refrescos o agua, frutas o caramelos, al que tiene una pequeña tienda comercial o de empresa de servicios de no más de dos metros cuadrados en cualquier calle de su ciudad. Se vende de todo, pero también se dan servicios según las necesidades de cada ciudad. Todo es adaptable a quien presta el servicio y al lugar en donde se presta. En España o montamos una gran tienda, un empresa de un tamaño y calidad media —y nos endeudamos antes de empezar a aprender y emprender—, o no somos capaces de empezar nada.

Aquí, en la imagen, vemos a los trabajadores (tres), a los aprendices y comerciales que cobran las facturas (dos) y que a veces todos ellos se intercambian para hacer trabajos auxiliares. Vemos las inversiones e incluso delimitado se observa el tablado de trabajo, el local desmontable. La intendencia, la caja registradora y las máquinas. Los tres trabajadores son polivalentes. Pueden cantar cada uno de ellos, bailan dos, tocan dos instrumentos, y el guitarra con el pie cambia de tono para dar variedad. Si llueve no trabajan. Pero están aprendiendo y si lo hacen bien (estos lo hacían muy bien) nunca se sabe hasta dónde pueden llegar.

23.7.16

Intenta ser el mejor. Pero no te lo creas

No por ser muy válido, vas a obtener todos los triunfos que te propongas, hay en el trabajo condicionantes que los provocas tú mismo con tu excesiva autoestima. Debes cuidar no sentirte por encima del entorno sobre el que te mueves, o sufrirás la consecuencias de una cierta prepotencia, que se volverá contra ti. Los errores tontos no los cometen los tontos, sino los muy inteligentes y hay que tener mucho cuidado en no caer en la trampa más sencilla.

Es negativo confiar en exceso en nuestras capacidades, pues no veremos los problemas más cercanos y sencillos. Creer que los problemas siempre son grandes y complejos, nos llevarán a no ver los pequeños, que pueden ser muy retorcidos. No es que los problemas pequeños se vuelvan grandes, que también es posible, pero si no pensamos en ellos dejan heridas de cierta incapacidad, las mejores consecuencias de nuestros triunfos. Los pequeños problemas restan valor a lo que consigamos, se lo llevan.

No debemos tener siempre razón, eso es negativo. Y aunque la tengamos, no debemos demostrarlo y menos todavía magnificarlo. La razón nos la deben dar, no nos la debemos apuntar. Y al menos, simplemente debemos esperar a que se note. Y si tienes siempre la razón, intenta equivocarse alguna vez, para que parezcas humano. Los demás odian a los que están por encima de todos y además presumen de ello. Si te rodeas de gente que termina odiándote, no vas a lograr el éxito. Aunque tengas todas las razones. Pero en el equipo serás un odiado. Cambiar de equipo puede ser una solución para volverlo a intentar.


¿Estás seguro que eres tan bueno como te crees o te estás fijando en exceso de las veces que te lo dicen los demás? Cuidado con la diferencia. Cuidado con las palmaditas en la espalda, pues algunas son falsas y sirven para empujar al abismo. Si crees que eres bueno en relación a los demás, tienen que valorar también la calidad de estos, para saber cuánto de bueno serán en otro equipo.

Es bueno tener inteligencia, sin duda, pero tener inteligencia emocional sirve para más. No lo dudes. Y si lo dudas es que no eres tan inteligente como creías. Con inteligencia emocional se logra poner mucho más en valor la inteligencia que tengas. Si otros la emplean, te ganarán. Sólo llegan arriba los que saben sumar a la inteligencia de coeficiente, una gran dosis de inteligencia emocional de saber estar y emplearla.

¿Quien te ha dicho que rendirse es malo y negativo? Para ganar, siempre, antes has tenido que perder. Y los que al final logran ganar, son los que saben levantarse y aprender de sus errores. De cada fracaso hay que sacar conclusiones. Y aprender.

Para triunfar todos han tenido que utilizar mucha rasmia, mucha dedicación y tiempo, mucho trabajo. El éxito no viene sólo ni fácil. Hay que seguir peleando todos los días, mantenerlo es tan duro como llegar. A veces mucho más. Si algo llega muy fácil, cuidado, se podrá ir igual de fácil.

¿Quieres seguir aprendiendo después de triunfar? Pues sé modesto, acepta las críticas, aprende de todos, trabaja duro, aprende a tener varias velocidades y a realizar varias tareas a la vez. Apúntate todo si no tienen una memoria espléndida. Y si la tienes también. Y acepta los errores y las críticas. De todos ellos se aprende mucho, son experiencia. Por cierto… ¿te he dicho que te rodees de los mejores y que nunca tengas gente tóxica y negativista en tu equipo?

15.7.16

¿Nos miramos a nosotros mismos por dentro?


El autor se refleja así mismo pues es importante…


…pero en exceso, puede ser autodestrucción…


… tú podrías elegir entre tú verdad…


…lo que revelara que es auto consciencia…


…o lo mejor es crear una imagen libre, optimista…


…y darle libre expresión a la misma…


…pues esto te dará autoconfianza…


…y autocontrol…


…para quererse más uno mismo…


…y evitar tu auto absorción…


…y para ellos tal vez deberías crear una obra más grande que tú mismo.

13.7.16

Niños entrando a un museo. Es real la imagen

No es habitual, pero en estas edades se utiliza con normalidad. Más en unas ciudades que en otras, también es cierto. Son niños, nenes casi. Jóvenes promesas que entran a tropel en un Museo. Sí, sí, en un Museo. Increible. Una veintena de personas intentando entrar en un Museo y no es de los muy famosos que salen en todos los programas de viajes importantes. ¿Se nos habrán caído las ideas sociales a la basura?

Luego los niños crecen en altura y dejan de ir a los museos, los ven como almacenes, como contenedores de cadáveres, lugares llenos de polvo, muertos, sosos, aburridos. ¿De quien es la culpa? ¿y la responsabilidad de evitarlo?

Yo ví un museo en otro país, muy serio el país y el museo, con unos contenidos muy para mayores, y cada dos vitrinas formales y casi contundentes, había una vitrina o una mesa específicamente para los niños. Vitrinas donde se tocaba, se dibujaba o se escribía, se formulaban montajes, se jugaba y se aprendía, se exploraba. Pero todo dentro del mismo concepto de la exposición. Adaptado todo a las necesidades de cada edad. Insisto, copiar no siempre es malo.

11.7.16

¿Enseñamos a los adolescentes a ser adolescentes?

Todxs tenemos claro que la adolescencia es un periodo clave en la vida de los adultos, cuando ni son una cosa ni la otra, cuando la debilidad al encontrarse solos ante la vida atenaza las soluciones que todavía no se poseen. Bien. pero para eso está la educación de los colegios bachilleres. O estaba.

El cerebro a esas edades es una esponja que absorbe todo. Todo es todo. O incluso nada. O mucho menos de lo que se necesita absorber. ¿Saben los adolescentes qué deben absorber? ¿les enseñamos las materias vitales, de vida, que deben entender y asimilar en esos años? Hay que ser curiosos, los adolescentes son curiosos. Pero muchas veces les matamos la curiosidad con diversas herramientas manipuladoras, a las que en alguna ocasión llamamos drogas y en otras planificación.

¿En qué creen los adolescentes? No, no. No hablo de religión, no, no. Hablo de creer de verdad. ¿En qué creen? ¿Creen en su familia, en su país, en su futuro? ¿creen en ellos? ¿confían en la sociedad que les envuelve? ¿en las persona con las que se relacionan? ¿creen en los medios que la sociedad ha dispuesto para su crecimiento, sean medios de comunicación, políticos, sistema económico o social o sistema educativo? ¿creen en el valor del trabajo, del esfuerzo, de la búsqueda de la excelencia?

Cabría una última reflexión que parece ya imposible de responder ¿quieren los adolescentes de hoy —y sin globalizarlos en un único paquete, sino hablando de mayorías— quieren digo, aprender? ¿quieren aprender lo que les enseñan? ¿quieren aprender por su cuenta? ¿quieren aprender a aprender? ¿saben lo que deben aprender para ser adultos válidos? ¿saben que no saben lo suficiente? ¿saben el valor de la creatividad, del emprendimiento, de la osadía, de cada uno de nosotros en relación al todo?

Los adolescentes serán adultos, por obligación de edad. Serán los adultos que gobernaran sus sociedades cuando nosotros seamos ancianos. No veremos todos sus éxitos o fracasos. Ellos serán los que en realidad verán estos resultados que ahora, en la adolescencia se están labrando. Ellos sufrirán lo bien o mal que ellos mismos se han sabido crecer. Los adultos actuales somos los culpables, pero ellos serán los que sufran de verdad nuestros errores. Y los suyos. ¿Alguien les está diciendo el valor de la responsabilidad?

3.7.16

Cuidar la formación, la educación, es cuidar el futuro y la igualdad

Vamos a ver con detenimiento este gráfico publicado en El País con datos del Reino Unido sobre Educación y su traslado a los resultados finales de la sociedad, del que podríamos decir a simple vista que no nos interesante para España, pues refleja datos de un sistema educativo totalmente diferente al español, donde la educación pública tiene mucha menos calidad que en España y por el contrario se prima mucho más la educación elitista. Esto es cierto. Pero viene a señalar algo que sí es todavía más cierto. El tipo de educación, en cuanto a calidad, supone sin duda unas diferencias tremendas en el futuro de lxs niñxs. En Reino Unido sólo el 7% está dentro de un sistema educativo privado, y los puestos de responsabilidad que copan ese segmento infantil cuando son adultos es tremendo. Mientras un sólo un 7% de niñxs van a las escuela privada, un 71% de los magistrados han ido a la escuela privada, y así por diversos cortes sociales, podemos ver el poder que ocuparán estxs niñxs en la sociedad inglesa.

La calidad en la educación es fundamental a la hora de lograr una sociedad más igual, más plural, donde todxs lxs niñxs tengan las mismas posibilidades. Y para eso, hay que vigilar mucho que la calidad en la escuela pública sea excelente, a costa de cambiar muchas cosas en las mentalidades de muchas personas. También en la forma de pensar de los padres, que no siempre admiten con facilidad que hay que esforzarse como un elemento fundamental para subir en calidad final. Hablo de los famosos “deberes”, de las horas que los niños deben dedicar en sus casas a seguir trabajando o estudiando, a tener en casa una biblioteca, a tener ordenador para trabajar y no para jugar, a entender el bilingüismo como algo fundamental pero que no debe restar calidad en la formación de otras materias, de la importancia de que se lea y se vea televisión en otros idiomas, de que se experimente, de que se conozcan más y mejor las humanidades. De que para algunas carreras universitarias es fundamental el aprender a memorizar, que las técnicas de estudio funcionan y son personalizables, que estudiar es un trabajo y debe gustar a lxs niñxs, que la ortografía es muy importante, que hay que aprender a hablar en público, que la relación y atención para con lxs niñxs es importantísima en estas edades, que no se deben perder horas lectivas con materias muy personales como es la religión.

Diferencia entre no mentir y decir toda la verdad

Decía y avisaba Baltasar Gracián que no es lo mismo mentir que no decir toda la verdad. Y que a la hora de transmitir la verdad hay que tomarse su tiempo, sopesar lo que se dice, asumir que decir la verdad es abrir el corazón, y que tan importante es saber decir la verdad como saber qué hay que callarse.

Mentir es perder la credibilidad, pero decir toda la verdad, sin mesura, es de tontos, pues…, ¿qué queda después? El vacío. No por decir la verdad eras má bueno. Alguna vez tendrás que mentir, como nos sucede a todos, y si te pillan serás tratado mucho peor que los que mentimos a veces, por perder todo el crédito al ser tenido por una persona que se vacía de todo enseguida y si mientes una vez es que has mentido siempre.

Pero añadía algo más y muy importante.

“No todas las verdades se pueden decir. Unas porque me importan a mi. Otras porque le importan al otro

Medir y dosificar las verdades no es mentir. Es comportarse con inteligencia emocional, es saber dosificar la vida.
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