30.9.11

Existe el factor suerte en la vida. Pero hay que salir a buscarla todos los días

Escuchaba hoy el caso de una joven de treinta años que acababa de aprender a multiplicar hace pocos meses. Hablaba perfectamente el castellano pero había ido muy pocos años de su vida a la escuela. Su dura infancia le había dejado un gran poso de inseguridad, de timidez, de valentía también, pero sobre todo de un sufrimiento en su sonrisa que no podía evitar aunque la belleza lo disimulara.

La vida es muy dura a veces. Sobre todo si la comparamos con las vidas de los que nos rodean. Simplemente por que de los demás solo vemos la parte buena, solo se enseña lo bonito y maravilloso. Pero dentro de la cáscara de cada uno conviven temores, dolores viejos, heridas sin cerrar, miedos disimulados.

Si no aprendemos a mirar al mundo que nos rodea con la exigencia que nos ponemos al mundo nuestro, siempre sufriremos, pues nos parecerá maravilloso el resto y malo lo nuestro. La vida es dura, lo comentaba antes, pero sobre todo es que las metas que nos proponemos son altas y no siempre fáciles. Sobre todo es dura por que la sociedad actual intenta que no sea tan dura y por ello, quien queda descolocado en salud, riqueza, formación, amor o deseos no cumplidos, se ve separada de la calidad de vida que cree —con razón— también le corresponde. 

Que no se nos olvide que el factor suerte existe y que hay que ir a buscarla todos los días.

29.9.11

La resiliencia como actitud muy positiva ante los golpes de la vida

La resiliencia es un conducta muy positiva que debemos tomar todos en alguna ocasión de la vida, cuando tras un caída en nuestra vida personal, nos toca levantarnos y seguir viviendo. Un duelo, un despido, una enfermedad grave, un divorcio, la separación de un hijo por problemas, un asunto legal grave son situaciones de caída personal en los que la resiliencia es la mejor de las decisiones posibles.

Nuestra propia capacidad para resistir golpes y tras ellos levantarnos de los traumas que nos producen y seguir construyendo vida positiva, es muy alta. Pero también es cierto que no siempre es sencillo tener esa capacidad de resiliencia para saber sobreponernos con rapidez de nuestro dolor emocional.

Es necesario SIEMPRE agotar el periodo de duelo, de dolor, pero a ser posible en el menor tiempo posible y sin que nos deje excesivas heridas. Saber sobreponernos y entender que lo inevitable también puede ser positivo. Salir incluso fortalecidos de un trauma es demostrarnos a nosotros mismos que somos capaces de dominar lo malo y sacar conclusiones positivas. Salir de un trauma desde la resiliencia es crecer hacia la excelencia personal e incluso profesional.

Siempre hablamos de la resiliencia como una decisión personal para saber salir de los traumas, pero las empresas también son organizaciones con vida propia que deben saber sobreponerse ante sus propios traumas, empleando el positivismo de la resiliencia, para salir fortalecidas de sus golpes duros, de sus fracasos, de sus fallos inevitables.

Hay dos fases importantes en un proceso de resiliencia personal. Que el golpe duro de la vida no te destruya, que no te deje muchas heridas graves y después una segunda fase en donde sacar conclusiones positivas de esos estados duros, para saber aprender de ellos y plantearte una vida más eficaz, más feliz.
No es resiliencia si tras un periodo de duelo, de dolor, de sufrimiento, no hemos salido aprendiendo y construyendo cambios personales que nos hagan más duros pero a la vez más felices. Sin este segundo periodo simplemente será un estado en el que habremos vencido el periodo de duelo, pero no habremos aprovechado el cambio para salir más fuertes y libres, más felices y duros.

Crece en exceso el consumo de ansiolíticos en España por la crisis económica

Los médicos de atención primaria de la Seguridad Social en España hace tiempo que han dado la voz de alarma sobre las consecuencias que esta crisis económica está teniendo en los problemas de la salud mental de los españoles. Y es que la mitad de las consultas que atienden están de alguna manera conectadas con cuadros de ansiedad, estrés y depresión relacionados con la situación económica o laboral de los pacientes. 

De este modo, el consumo de medicamentos antidepresivos y ansiolíticos se ha disparado mucho en nuestro país. En el año 2010 se gastaron 1.000 millones de euros en este tipo de medicamentos. Los cuadros de ansiedad son los más comunes y lo sufren uno de cada dos pacientes. ¿En serio no hay otras posibilidades médicas para paliar estos cuadros ansiolíticos o depresivos, que no sea recurrir a medicación que se vuelve crónica?

28.9.11

Cómo aumentar la autoestima en una conversación importante

Es habitual que alguien en una conversación importante (o no tanto) te intente manipular, rebajando tu autoestima. Es una manera de intentar subirse encima de tu pensamiento para vencerte. Nunca te dejes, defiéndete. Él te intentará llevar a su terreno dialéctico pero debes mantener la calma y tu propia manera de pensar.

Si te ablandas ante sus propósitos de manipulación, es posible que consigas parte de tus objetivos a cambio, pero no lograrás vencer ni te sentirás bien cuando la pelea verbal acabe. Siempre te preguntarás si era tu actitud, la más inteligente. 

Di en alto que tú crees en lo que acabas de decir y defender, y remarca lo que os diferencia para no dejar dudas sobre los puntos del conflicto y para que tú seas más capaz de defender los tuyos una vez que ya los has puesto encima de la mesa del diálogo.

No temas dejar claro desde un punto de la conversación cuales son tus puntos de vista y que los defenderás con fuerza, para que el contrincante verbal sepa que no tendrá tan fácil intentar manipularte y darte migajas a cambio de que al final apruebes sus posiciones en el diálogo. Avísale sin descaro pero con contundencia que realmente estás viendo, que a él le gustaría que tú cambiaras de posición, de opinión, pero que lo tienes muy claro.

El hecho de etiquetar tus pensamientos en voz alta te mantendrá más alerta y enmarcará claramente tus pensamientos de los que ya no te saldrás en toda la conversación.

Diferencias entre depresión y ansiedad

En la misma medida en que podemos decir que no hay un solo tipo de depresión ni una sola forma de ansiedad, podemos señala que muchas veces van asociadas las dos enfermedades de alguna manera en algunas personas, sin saber bien por qué se asocian estas dos enfermedades que en principio hasta parece antagónicas.

La depresión es una variación importante de nuestro estado de ánimo, con abandono de las ganas de vivir, de trabajar, de incluso mantener una higiene correcta, acompañada de apatía, desgana, insatisfacción por lo que hacemos o por lo que nos rodea. Nuestra energía es muy baja y nos aumenta la trsiteza sin un motivo claro.

La ansiedad en cambio es un estado de excitación que se une a posibles taquicardias, sensación de asfixia, falta de aire al respirar y mareos, cansancio mental y físico, dolor del estómago como por gases, sudoración fría, inquietud, falta de sueño y miedo a no poder llevar una vida normal al pensar que en cualquier momento va a suceder algo que no se podrá controlar. Pánico a situaciones en las que la mayoría de las personas no sienten nada.

Son problemas distintos, que a veces los sufren a la vez las mismas personas y que incluso a veces llevan tratamientos muy parecidos. Pero insistimos, son problemas diferentes que asociado se conoce como síndrome ansioso depresivo. Todas las técnicas de aprendizaje para cambiar comportamientos, para reaprender a respirar, a relajarnos, a entender nuestros síntomas, sirven por igual para los dos problemas.

Todos tenemos ansiedad y depresión en algunas fases de nuestra vida. Es incluso positiva la ansiedad, si está controlada y en un volumen bajo acompañada de un motivo delimitado en el tiempo. Pero cuando algo se convierte en crónico o con una potencia invalidante para llevar la vida anterior, hay que consultar al especialista médico, para tratar los problemas y resolverlos.

27.9.11

La importancia de la escritura personal, de los diarios, para conocernos mejor

Alguna vez nos han comentado los beneficios de la escritura, de la auto escritura personal, de los diarios o de las cartas íntimas, incluso para mantener una salud mental aceptable y feliz. Debemos valorar sin duda, que escribir puede ser un acto creativo pero a su vez, un ejercicio de vacío mental y una acción personal de enfrentarnos a nuestra realidad, mirándonos en el espejo de la página en blanco. Escribir es bueno siempre, pero cuando hay problemas, nos puede ayudar a poner en orden las ideas, la frases que nos atormentan.

Es importante hacer un ejercicio de terapia de grupo en solitario y gratuitamente, simplemente escribiendo nuestros pensamientos y repasarlos luego. Podemos guardarlos o simplemente podemos después romperlos. El beneficio de la escritura ya está hecho. No es un sustituto completo de ninguna otra forma de terapia, pero sin duda ayuda a conocernos más y a encontrar soluciones personales a nuestros problemas, si sabemos ser sinceros con nosotros mimos.

Escribir ayuda a poner en orden las ideas, a dar valor a unas enfrente a otras, sirve para encontrarnos con una percepción de la realidad que tal vez reflejándolo en una hoja en blanco se organiza de otra manera y de esta forma repensar las situaciones, darles el valor que realmente tienen. Puede suceder que se nos amontonen temores, miedos, dudas, y que a la hora de la verdad, una vez pulidas sobre un papel, puestos todos en orden, veamos que no son para tanto, que los podemos admitir y dominar con más facilidad de lo que pensábamos cuando están todas estas ideas desordenadas en nuestra mente y por ello nos atormentan más de lo que deberíamos.

El cansancio grave es uno de los síntomas más normales en la ansiedad

Las personas que sufren de ansiedad es normal que entre los síntomas más complejos de entender esté el cansancio, y digo complicado de entender dirigiéndome a los que rodean a la persona enferma, que muchas veces achacan este cansancio a otros motivos, incluso a exageraciones del enfermo.
Lo cierto es que en la ansiedad los neurotransmisores dejan de producir dopamina y serotonina, substancias del placer y es por ello por lo que el cuerpo se agota físicamente y por lo que parte de los tratamientos para esos cansancios por ansiedad se recetan antidepresivos y ansiolítos, ya que el cuerpo deja de producir naturalmente estos componentes, la dopamina y la serotonina.

La ansiedad es muy lenta de tratar y requiere un constante tratamiento al pie de la letra, que lleva a desanimar muchas veces a los enfermos. Todo tipo de tratamiento suele ir acompañado de ejercicio físico pues este libera de forma natural endorfinas que ayudan a sentirse mejor. Ejercicio físico que es recomendable que sea activo, que sirva para cansarse naturalmente, que sea capaz de liberar tensión y energía.

Va muy bien tomar infusiones de tila, pasiflora, valeriana o hipérico, pero mucho cuidado con sumar a un tratamiento antidepresivo o ansiolítico infusiones sin control, pues en realidad son dosis de productos naturales que se suman a los químicos. También sirve tomar vitaminas y minerales, pero con control médico para revisar que no produzca un problema en riñón sobre todo.
En la misma medida y sin ninguna contraindicación, funciona muy bien realizar ejercicios de respiración: Cierra los ojos. Pon las dos manos sobre el vientre sin apoyarlas. Inspira suavemente sintiendo como el vientre se eleva contra las manos. Relájate espirando lentamente. Repite muchas veces. Este simple ejercicio, libera el diafragma y le permite una mejor oxigenación y una mejor eliminación de las toxinas. La respiración tiene unos sorprendentes poderes de recuperación y sanación. Controlando la respiración se puede alterar nuestro estado mental.

La respiración debe administrarse consciente, inteligente y juiciosamente para que sea completamente efectiva.
Para calmar la ansiedad puedes prolongar las exhalaciones.
Para aliviar el cansancio puedes alargar las inhalaciones.
Para levantar el ánimo alicaído iguala la duración de las inhalaciones y las exhalaciones

26.9.11

Todos soñamos con nuestra isla desierta en donde escondernos

Tal vez todos soñamos muchas veces con una isla desierta, una isla única en donde estemos solos, casi abandonados. Ayer escuché a una joven actriz de teatro y cine comentar que en una ocasión se encerró 48 horas en un wc para sentir la soledad de un espacio pequeño y aburrido, cerrado y abandonado. No dijo a nadie que estaba allí encerrada, se despojó de teléfonos y se procuró comida para esos dos días. Era sentirse encerrada en un espacio pequeño, provista solo de una libreta para ir apuntando sus sensaciones. La claustrofobia era uno de sus retos, el no tener ventana otro de ellos, el no desear contacto con el exterior y la sensación de abandono y vacío el último. La incomodidad del lugar húmedo y pequeño un añadido.

Todos tal vez, deseamos más de una vez estar abandonados, perdidos en un lugar desamparado y sobre todo estar solos. Tal vez así nos reencontremos con más seguridad en nosotros mismos. Tal vez así, uno o una se conozca un poco mejor. Dos días dan para mucho, y es muy sencillo probarlo. ¿Te apuntas?

Primeras ideas para montar una empresa con la capitalización del paro, del desempleo

Tras terminar por un despido o cierre en el desempleo, muchos analizan sus ahorros, suman la indemnización que puede haber supuesto unos 20.000 ó 30.000 euros y le añaden tras consultar otros 20.000 ó 30.000 euros de la capitalización del paro y se plantean reinvertir en un pequeño negocio, para crear su propio empleo, sin valorar con rotundidad lo que esto representa.

Antes de decidir invertir la capitalización del desempleo en un nuevo negocio, algo muy interesante si se sabe hacer con profesionalidad, hay que analizar muchos factores y es muy conveniente hacerlo de la mano de algún profesional amigo que nos ayude en el asesoramiento y análisis. No hay que dejarse llevar por los análisis sencillos que uno mismo hace con el convencimiento de que “es posible”. Siempre se necesita un “Pepito Grillo” que nos ponga los problemas antes de que estos surjan, encima de la mesa del análisis. No es siempre necesario acudir a un consultor profesional, pero tampoco es mala idea, pues estamos invirtiendo nuestros ahorros y nuestro futuro.

Hay que analizar si realmente estamos capacitados para emprender esa nueva actividad elegida, si el mercado demanda este servicio, si el lugar elegido es el correcto, analizar competencia, precios, mercado, posibilidades de dar servicio añadido, etc. Pongamos el ejemplo de las dos demandas más usuales, como luego veremos. Centros de la Tercer Edad y Restaurantes. ¿Venimos del mundo de la hostelería?, ¿conocemos lo que es tratar con 30 ó 50 ancianas o ancianos de muy diversa complejidad? Desear, creer, no es siempre poder, saber. ¿Sabemos vender o nos creemos que vender es simplemente atender a lo que nos pidan los clientes?

Según se informa, la Cámara de Comercio e Industria de Zaragoza (más o menos representa la media de España) ha atendido en lo que va de año 2011 más de 600 consultas de emprendedores y ha contabilizado hasta 60.000 descargas de sus guías "on line" para montar un negocio; el doble que el año pasado, fundamentalmente de parados con pocas perspectivas laborales. Se han analizando más de 100 proyectos de estudios de viabilidad, 

Diferencias entre estrés bueno y estrés malo

Cuando hablamos de estrés siempre pensamos en una reacción negativa para el cuerpo humano, pero la realidad es que no siempre es así. Un nivel de estrés controlable y no crónica es positivo para las personas.
Del estrés nos sabemos adaptar todos, y resulta muy positivo para alcanzar ciertos grados de eficacia y de reacción ante retos y gestiones que todo ser humano tiene que realizar muchas veces cada mes, incluso cada día.
Pero cuando el estrés asciende peligrosamente o es excesivo el tiempo que se mantiene en lo alto de su nivel asumible —nivel que varía en cada persona—, cuando se convierte en crónico, entonces surgen los problemas.
Hay pues un estrés positivo o bueno y un estrés negativo o malo, cuando este supera lo que nosotros mismos podemos soportar, bien por potencia del nivel de estrés o bien por excesivo tiempo dentro del nivel de estrés máximo.
Un nivel de estrés soportable nos sirve como impulso para resolver problemas, para ser más práctico en las tareas que tenemos que resolver en la vida. Pero es bueno saber controlarlo y dominarlo. Es bueno saber cuando hay que bajar el motor del estrés y aflojar la marcha. No olvidar que tras un periodo de estrés se alcanza el nivel máximo de eficacia personal, pero una vez mantenidos en ese punto, nuestro nivel de efectividad empieza a bajar, incluso aunque aumentemos nuestro nivel de estrés para intentar resolver los problemas. No por aumentar más nuestro nivel de entrega, de estrés ante la vida, seremos más capaces, pues una vez superado el nivel máximo nuestro, empezaremos a bajar nuestra capacidad resolutiva.

Claves para que una discusión de pareja o amigos, no termine en un problema o pelea seria

Todos discutimos con nuestra pareja, con nuestros amigos y compañeros, lo que no quiere decir que las discusiones dejen huella y heridas. Es cierto que casi nunca se pelea uno por el motivo real por el que se comienza la discusión, que casi siempre hay debajo motivos que no se dicen en la discusión, motivos escondidos, tapados, que hacen que la discusión se vuelva en pelea por no ser claros y calmados. No hablar calmadamente de aquello que nos molesta cuando realmente sucede, callarnos y aguantar pensando que no es importante aclararlo nos conduce a ir subiendo nuestro nivel de aguante hasta que se desborda y entonces la discusión es más seria. Tal vez sea mejor ir aclarando los pequeños problemas según se van produciendo y no dejar que se enquisten y se conviertan en grandes problemas o que la capacidad de aguante se vea rebosada y se explote.

Hay que ser responsable de nuestros actos, asumir que nos hemos equivocado o que simplemente nuestra pareja o amigos quieren que seamos de otra manera e intentar cambiar. No se trata de buscar aquí culpables sino de asumir responsabilidades y adaptarlas a lo que nuestra pareja desea de nosotros. Y si realmente nos hemos equivocado, un perdón sincero y un propósito de enmendar actos es más que suficiente.

En la peleas y discusiones no se gana, nadie debe intentar ganar pues contra más se enconen, más seguro es que ambos saldrán perdiendo. Lo importante no es ganar una discusión sino resolver el problemas, modificar las conductas que genera la tensión. Hay que salir de una pelea con el propósito de ser mejores ambos, de modificar maneras y de respetarnos y querernos más.

25.9.11

Cómo evitar el estrés laboral o rebajar su intensidad

El estrés laboral —en general—, va en aumento y nos está afectando en nuestra capacidad de disfrutar de la vida. Que esté aumentando en general no nos impide tomarnos con seriedad este problemas e intentar buscar soluciones, pues al final nos va a afectar a la salud de manera importante.. Debemos practicar técnicas que nos ayuden a superarlo, sobre todo si es ya un estrés crónica laboral.

Habría que llevar una dieta sana, tipo mediterránea, hacer ejercicio con regularidad para relajarnos practicando ejercicios que nos ayudaran a desahogarnos, tener aficiones ajenas al trabajo que nos dieran fuerzas para seguir peleando y que nos sirvieran para encontrar ganas de valorar la vida con actividades ajenas al propio trabajo y practicar técnicas de relajación mental.

Pero es muy conveniente averiguar qué aspectos laborales son los que más estrés nos están produciendo, para intentar cambiarlos. Es bueno conocer algunas técnicas asertivas, sobre todo cuando existan problemas de comunicación con jefes y compañeros que son estos los problemas que más hacen crecer el estrés laboral.

Si el volumen de trabajo es muy alto, conviene aprender técnica de gestión del tiempo, de organización del trabajo y hablarlo con tus superiores para intentar delegar una parte de tu trabajo o para reorganizar el mismo.

Si el estado de estrés sigue aumentando, no es posible controlarlo o bajarlo, inevitablemente habrá que ir considerando la posibilidad de cambiar de profesión o de actividad, pues la salud primero avisa pero luego ataca y responde con problemas graves a veces. En este momento, cuando ya uno mismo se da cuenta de que no es posible rebajar su actividad y que el estrés le está pudiendo, es cuando hay que acudir a un profesional clínico a pedir ayuda.

24.9.11

La felicidad está en el presente posible, no en el futuro que nunca llega

Empieza a vivir el presente, es solo eso lo que tenemos. Podemos preocuparnos mucho por el futuro, sobre todo si tenemos un pasado que nos quiere enseñar lo que nos puede suceder, pero de una manera errónea pues no siempre se repiten las cosas por igual, pero por mucho que nos preocupemos por ese futuro posible, nunca lograremos resolverlo en el presente excepto si nos ponemos en acción. 

Preocuparse no sirve de nada, si acaso sirve remediarlo cuando toque remediarlo. Mientras ese momento llega, del que incluso no tenemos ni seguridad de que nunca llegue, bien por que no sea necesario o por que nunca nos ofrezca la posibilidad de interactuar con ese instante, debemos vivir el presente. Es lo único que podemos hacer. Amargarnos por lo que puede suceder es una inutilidad. No sirve de nada. Y el mejor remedio es la acción, levantarse moralmente y ponerse a realizar actividad del tipo que sea. 

Y si no puedes levantarte de la preocupación, ponte encima de la mesa un pequeño truco. Hazte la promesa de que solo vas a dedicarte a esa preocupación durante media hora, dos veces al día. Solo en ese periodo de tiempo. Con esos minutos son suficientes para intentar arreglar el problema. Más es una inutilidad. Lo que no puedas hacer en 30 minutos, no lo serás capaz de resolver en más tiempo. Ponte ese tiempo tasado en tu vida. De tal a tal hora. Si tu mente se escapa hacia la preocupación, dile con contundencia que no es el momento. Que tocará a tal hora y que entonces te pondrás a trabajar por resolverlo. Nunca antes ni después. Obedécete y tendrás 23 horas restantes que deben ser más felices.

23.9.11

Qué es la ira y cómo controlarla

Todos tenemos ira, y todos tenemos que gastarla, desfogarnos de ella, dejarla salir. Pero la ira debemos dominarla y al sacarla debemos controlarla para que no sea destructiva en ningún momento. La ira no tiene mucho sentido pues no nos produce nada beneficioso aunque asumimos que por nuestra forma de ser, animales racionales, la poseemos a veces, se nos va cargando hasta que definitivamente la sacamos y vaciamos.
No emplees nunca la ira para conseguir objetivos pues al final se volverá contra ti misma. O al revés. No permitas que la ira de otros te dominen y logren de ti unos objetivos que no se conseguirían por otros motivos.
Si empleas la ira conseguirás que la otra persona se enfade, se tenga que defender, se cargue también de ira y se termine en una batalla cuando menos dialéctica. Al final ambas personas terminan llenas de ira y se enfrentan con ella, luego se consigue lo mismo que con la razón pues uno ganará y otro perderá, pero empleando la violencia mental.
La ira es un enfado en grado sumo, un siguiente paso que camina hacia la violencia. No es un enfado o un cabreo normal, es una explosión. Y no, la ira no es humana, no debe servir la frase hecha de que es humano tener ira. Lo es, pero lo es por ser animales en nuestro interior, así que debemos tener claro que la ira nos acerca más a la irracionalidad, al ser animal que llevamos dentro.
Si hay que desfogarse, vaciar esa ira, nada como hacerlo en privado, incluso mirándote a un espejo, sin que tengas a nadie delante. Una vez vaciada tu mente de ira, busca otras respuestas para resolver tus enfados que a veces hay que resolverlos frente a otras personas.

No es lo mismo una depresión leve de un duelo no complejo

Todo tipo de depresiones requieren tratamiento. También la leves. Ante una depresión o lo que es más claro, ante los primeros síntomas depresivos, hay que acudir al médico de familia y consultar. Incluso aunque nos creamos que la depresión leve ha desaparecido hay que consultar con un profesional e intentar resolver todos los problemas que tenemos encima.

La presencia de síntomas que pueden asemejar a la depresión: como tristeza, cansancio físico o mental, ganas de llorar sin motivo, nerviosismo, dificultad para dormir, etc. son habituales en situaciones de problema personal grave o mantenida en el tiempo, o en situaciones de pérdida o duelo. 

Para diferenciar una depresión de un duelo no complicado hay que tener en cuenta que en el duelo no suele observarse la presencia constante de ideas de culpa o inutilidad, no existe una alteración importante del modo diario de comportamiento y no suelen aparecer las ideas de suicidio, que si suelen ser más frecuentes en la depresión. 

Además, el duelo no complicado suele empezar poco después de la pérdida, y mejora a lo largo de los meses, pues el tiempo va resolviendo el problema. La mayor parte de los duelos no complicados se resolverán por si solos, como situación humana normal que es, y solo se tratarán con antidepresivos cuando por su larga duración o gravedad de los síntomas acaben complicados con un episodio depresivo.

Y recordar siempre que aunque una depresión leve se haya resuelto, hay que mantener la medicación al menos unos 9 meses más, para evitar recaídas. Nunca se debe dejar la medicación, sin el consejo y control médico o profesional.

22.9.11

Los altibajos o racaídas temporales en la depresión

La depresión, como enfermedad diagnosticada y tratada —no como síntomas o estados de ánimo en depresiones leves—, es una enfermedad muy puñetera. Quien la padece, sobre todo en las primeras semanas, se sorprende de las recaídas, de sus altibajos. Es muy normal mejorar, encontrarte bien, estar mucho más animado y de repente, sin motivo aparente, volver a caer, hundirte sin motivo, sin poder explicar los por qué de esas caídas.

Hay que asumir las recaídas, los altibajos.

Tras cada caída vuelve a los pocos días la situación anterior, nos volvemos a recuperar y gozamos otra vez de la sensación más normal; recuperados y casi felices. Hay que acostumbrarse a estas recaídas, a estos altibajos en el proceso de depresión. Hay que conocerse bien, es importante esto, y saber asumir que aunque nos sintamos bien, es posible que tengamos recaídas y en algún momento volvamos a hundirnos. En la misma medida en que nos hundiremos debemos saber que a los pocos días volveremos a levantar el ánimo, volveremos a la situación normal.

Un último consejo. Nunca hay que dejar la medicación sin control médico. Se puede dejar la medicación, si, pero cuando los profesionales lo indiquen y de una forma controlada. Los efectos rebote son muy malos para la curación total. Y de todas las formas, si tenemos que estar muchos años tomando una medicación, es simplemente por que se ha convertido en crónica la situación, algo que les sucede a millones de pacientes de cientos de enfermedades distintas en todo el mundo.

21.9.11

No debemos confundir culpa con responsabilidad. No tienen nada que ver

La culpa no sirve de nada. Nos han educado en un sistema en donde ser capaces de encontrar la culpa, de sentirnos culpables, es una forma de conocernos, de entregarnos, de asumir. Y es totalmente falso.

No es lo mismo la responsabilidad que la culpa. 

La culpa es coercitiva, nos corta nuestra libertad, te inmoviliza, e incluso puede servir de recompensa para que en el futuro sigas haciendo la misma acción negativa. No necesitamos el perdón, que es lo que propone el sistema de culpas. No necesitamos el castigo como solución a la culpa. Necesitamos la responsabilidad, el asumir nuestros actos y resolverlos positivamente. Ser capaces de conocernos mejor y de resolver nuestras discrepancias con mirada positiva.

Y si la culpa no sirve de nada, el perdón por ella es otro castigo más que nos deja en manos de quien otorga el perdón. Nos coloca en la posición dominada, de quien entrega autoridad a los que pueden repartir perdones, prebendas o cielos.

Nunca hay que rendirse si la vida te va mal. Siempre es posible mejorar

En la vida te puede suceder de todo. Incluso mucha situaciones malas o muy malas. Puedes sufrir y o alcanzar objetivos, puedes estar desesperado y la angustia te invade hasta superarse. Pero los tiempos pasan, no son eternos, no duran tanto como pensamos.

Lo único que no debes hacer nunca es rendirte.

Párate a pensar qué sucede, qué te está pasando y recoloca por orden de importancia tus problemas. Separa los urgentes de los importantes, los dolorosos de los momentáneos. Los que se pueden resolver de aquellos que son imposibles.
Pero no te rindas nunca. Sigue pensando que tú —si, tú sol@—, eres capaz de soportarlos y lo que es más importante, de resolverlos y cambiar su potencia. 

Lo único que no debes hacer nunca es rendirte. Habla contigo mism@ del futuro, con toda la carga del pasado encima como elementos de experiencia.

La importancia de un diario personal, para auto ayudarnos

Es importante que sepamos valorar la importancia de escribir un diario personal para resolver algunos problemas leves de nuestro interior. Escribir un diario, sea personal o de cualquier otro tipo, es una tarea lenta y muchas veces surgen deseos de abandonarlo. Es lo lógico y normal, y se avisa ya para que no pensemos que nuestro caso es poco habitual. Nos iremos cansando de escribirlo, seremos inconstantes, pero hay que persistir a la hora de escribir casi todos los días algunas líneas en nuestro diario personal.

Un diario personal cura incluso ciertas desavenencias personales, ciertas dudas, algunos problemas. Es reflejar nuestro interior y verlo con más calma y reflexión.

Por que lo difícil e importante es no tirarlo al cajón del olvido y dejar que pasen los días en blanco, si surgen días en los que no nos apetece escribir nada. El diario personal no se trata de una obligación, aunque sería mejor que así nos lo propusiéramos, sino más bien de un gusto por mantenerlo vivo, de un deseo de ir construyendo recuerdos y sensaciones, de una necesidad incluso para conocernos mejor. De un contenedor de viviencias y de una manera de hablarnos a nosotros mismos.

Dicen que mientras estemos en el recuerdo de alguien, no habremos muerto del todo. Así que nada mejor para intentarlo que dejar algo nuestro para el “después”. Sea una obra de arte, sea una obra literaria, sea un diario personal o de intenciones, sean unos vídeos, sean unos recuerdos. Siempre tendremos a alguien que vendrá detrás y sentirá curiosidad por saber algo más de nosotros. ¿Cuándo pagarías tú por tener unos diarios de tus abuelos?, ¿cuánto por tener un diario de tu padre en sus años de guerra o de tu madre en sus años de estudios?

Nada es desdeñable, aunque creamos que no está bien escrito. El sentimiento y la información puede ser vital para darle sentido, para que quien lo lea, entienda mejor que nadie cómo se ha forzado el diario personal que tiene en sus manos, qué sentido tiene en la actualidad, para qué sirve en el hoy, cómo modela la figura de quien lo ha escrito con los años ya pasados y los acontecimientos vistos desde otra óptica.

Recuerda que escribir un diario es plasmar el momento, los sentimientos. Habrá días bueno y malos y esto se tiene que notar en los escritos. Habrá días vacíos y otros en los que se nos llenarán las hojas o líneas sin pensar. Y sobre todo habrá textos escritos pero también situaciones no contadas, con la decisión de que no formen parte de nuestro diario. Tan importante puede ser dejar escrito algo como saber seleccionar y no escribir sobre otros aspectos. Un diario personal puede ser total o parcial, es nuestra decisión.

20.9.11

Primeras ayudas, consejos básicos para una persona que se divorcia o se separa

Un divorcio es un punto y aparte, no es un punto final. Es muy duro, sobre todo si se dan condicionantes de hijos y familiares, pero hay que seguir caminando y construyendo vida. Tal vez de las mejores ayudas posibles es encontrar a gente con tu misma realidad vital, reunirte en asociaciones de separados, con gentes que estén en tu misma situación, de ambos sexos, y que sirva para relacionarte y no quedar hundida y para que tus nuevos problemas sean mejor entendidos. 
Es importante vigilar tu pratrimonio económico, pero tal vez más tu pratimonio vital, tus amistades, tus ganas de seguir peleando, de seguir teniendo razones para volver a intentárlo. Nada es pero en estos momentos, que sentirse culpable y hundido. ¿Culpable de qué?, ¿de tener que iniciar un nuevo camino vital, de rectificar, de tomar decisiones duras pero inevitables?
Ahora vamos a dar algunas cifras que nos indican que los divorcios en España siguen aumentando.

Aumentan las rupturas matrimoniales en España un 3,9 % durante 2010 llegando a las 110.311 parejas rotas. Se rompe el amor, la relación, parte de nuestra vida se disuelve y tenemos que enfrentarnos a otra manera de vida.

Aumenta el consumo de alcohol entre los adultos mayores de 50 años

No vamos de moralistas, no nos gusta prohibir nada ni que nos prohiban, pero el número de personas con 50 años de edad o más, que sufren problemas de alcoholismo es muy elevado. Son personas que nunca antes habían caído en el descontrol personal aunque bebían de manera básica. Pero sin un motivo claro, han ido aumentando el consumo de alcohol hasta descontrolarse. A veces de manera silenciosa, sin estridencias, no de una forma muy elevada en cuanto a las cantidades consumidas, pero que como una droga barata emplea el alcohol para tapar otros problemas importantes que le acechan en la vida.

A partir de los 50 años todo en la vida toma otra forma, otro sentido. La vida laboral se vuelve complicada, entran los miedos a unos años laborales en los que las cotizaciones son las que sirven para la base de la jubilación, los hijos crean problemas para los que no estamos preparado, la familia se vuelve diferente, nos falta parte de la ilusión anterior, sobran depresiones —pequeñas o grandes— descubiertas o tapadas, y la relación de pareja se vuelve a veces sosa y apática.
Muchas personas de ambos sexos acuden al alcohol como refugio ante la desesperanza que no saben explicar, que callan. Y caen en otra trampa que les hunde un poco más, según van perdiendo el control sobre su vida.
El alcoholismo social, el refugio en una droga barata que te roba la libertad, es sencillo. Se empieza a subir la cantidad muy poco a poco y sin darnos cuenta nadie, se cae en un pozo del que además se está plenamente convencido al principio de que se puede salir cuando se quiera.

No, yo no soy alcohólico— decimos todos, dicen todos, sin darse cuenta de que en realidad ya estamos perdiendo el control de las decisiones.
Mira, lector amigo, lo primero es quererse un poco más y reconocer que se tiene un problema qua hay que resolver para ser más libre. 

Si quieres luchar contra el resto de problemas de tu vida te necesitamos fuerte, con todas las ganas del mundo. Si tienes más de 50 años y tienes problemas, pide ayuda, es muy normal, no te preocupes de resolver los problemas con la evasión. Decide que tú eres el mejor amigo que te queda. Pero a tu alrededor hay muchos má, que seguro que te pueden ayudar.

Buenos días, amig@…, aprendamos a ser felices

Tu vida te pertenece, es tuya. Solo tuya. O la cuidas tú, o te cuidas y te revisas, o te tomas en serio que tu vida te pertenece y que nadie hará nada por tí, que no seas capaz de hacer tú mism@, o a cambio no conseguirás la felicidad.
Aprendamos a ser felices.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...